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Días Santos, Días de Crisis

Posted in Cotidiano, Videos by biosnap on marzo 31, 2010

Detesto el control y la represión. Odiaba el miedo que producía la Madre Superiora italiana de un Colegio Católico del cual fui alumna por unos años en Venezuela. Viniendo de un Colegio laico, me horrorizaba aquella imagen descomunal de jugador de sumo en hábito blanco avalanzándose aleatoriamente sobre algún desafortunado que, por su propia condición de “niño”,  no podía ser el  “soldado británico” inmóvil en pleno Padre Nuestro. La fórmula para el control inmediato era: violencia, miedo y humillación, vaya legado.

Para nosotros no era la Directora era La Tora. Su humanidad también cargaba sobre las disminuidas -por comparación- monjitas filipinas de menor rango quienes luchaban por mantenerse dignas después de recibir su porción de empujón o bronca épica en pleno gimnasio con gradas llenas. La Tora: una Faraona con pedestal solo superada por los sacerdotes. Siempre estaba muerta de calor, sonreía lo justo con los niños más pequeños porque era un ser humano: un ser humano bipolar. Daba caricias, sonrisas, gritos y halones de oreja  igualmente aleatorios y sorpresivos. Estuve en ese colegio desde los 10 a los 14 años, la ví en acción y alguna vez desde VIP a solo metros de distancia, la mamá de la víctima de turno se quejó con fuerza, pero no retiró a su representada del Colegio, era lo que había.

Hoy reparo que sus calorones y bipolaridad seguramente eran producto de la menopausia, la violencia sin ton-ni-son era la forma de canalizar sus energías reprimidas tanto físicas, afectivas como sexuales y que su persona era reflejo de patrones de autoridad crueles de sus propias Toras. Me fui del Colegio y allí se quedaron montones terminando el bachillerato a su merced mientras las monjitas emulaban a La Tora suponiendo que así ganarían respeto. Las más jóvenes eran sensibles, la musicalidad de la muchachada del patio de recreo las relajaba un poco. Las recuerdo jugando con los niños más pequeñitos, quizás eran muchachas filipinas pobres recuperadas por la iglesia católica y cuya mayor esperanza era convertirse en monjas y servir.

No sé cómo ni cuando murió La Tora dicen que volvió a Italia. Pero yo me pongo del lado de quienes tuvieron a su cargo mejillas tatuadas en tono rosa-zopapo, orejas o cienes adoloridas y brazos estrujados. Habrá alguno que de ver a La Tora tantos años de su vida intimidando por allí le tomaría hasta cariño, el síndrome de Estocolmo también se da en los Colegios Católicos

Sct. Mariæ Kirke, Aalborg

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Recuerdo hoy esos días a la sazón de la crisis más reciente que se cierne sobre la Iglesia que Administra la Religión Católica desde el Vaticano . La que guía a los fieles y dicta normas de moral y buena conducta. Esa que durante estos dos meses ha quedado muy desprestigiada, como nunca en cueros, para la desilusión de fieles y devotos.

Los hechos de encubrimiento y complicidad frente a los abusos sexuales a niños y las pruebas expuestas y detalladas como nunca a disposición de internet, fuera del control tradicional de la censura del Vaticano, producen náusea y acidez estomacal que calmamos como podemos, unos mejor que otros. Las denuncias confirmadas o no se reparten por todo el mundo las más llamativas recientemente son Irlanda 320 casos, Alemania 160, Holanda 1100 (Diario El País de Uruguay) Estados Unidos 1100 desde 2004 (Univision.com) entre otros casos que van saiendo cada semana. (Ver entrevista en CNN en inglés sobre pruebas de los casos irlandeses)

Con impotencia y pocas expectativas de que cualquier cosa cambie pienso que hay que decir algo, porque callarse es perpetuar la complicidad y ayudar a los culpables , porque lo sabido por sabido se calla y por callado se olvida así que en estos días de reflexión, como describen siempre a la Semana Santa, recordemos que dejar las cosas como están No es Justo.

No es justo que el trauma que La Tora seguramente causó en algunos niños nunca fuese penalizado. No importa si parecía buena persona y dejó un Colegio funcionando bajo su gerencia. No es justo que nunca se le pudiera aplicar una sanción por maltrato un menor, como sí le hubiese ocurrido a un laico.

No es justo que sigamos irracionalmente creyendo que las exigencias que nos hace el Vaticano no puedan revisarse ni cuestionarse porque entonces nos convertimos automáticamente en gente “maluca” seducida por este mundo contaminado, blah, blah, bla…

No es justo que la Iglesia Católica reincida en prácticas abominables del pasado una y otra vez,  literalmente en manos de un grupo de momias que temen al futuro, que consideran que el cumplimiento de las formas y la ortodoxia medieval tiene más importancia que los derechos humanos y los valores que fundaron la religión cristiana: amor, compasión, bondad, alegría, comunidad, paz.


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Video: Entrevista a un Sacerdote Gay… Anglicano

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No es justo que el celibato y la homosexualidad sean temas tabú para sacerdotes y monjas. No es posible que veamos positivo reprimir las necesidades inherente del ser humano de la sexualidad y la vida en pareja argumentando teorías de la edad media. La ciencia cada vez hace más evidente que la sotana del celibato se está convirtiéndo en una condición antinatural que causa más perjuicios que beneficios.  No es lo mismo ser célibe por desición un tiempo para “limpiar el espíritu y pensar con claridad“, que serlo por obligación toda la vida.

No es justo que ofendan nuestra inteligencia, cuando se nos pide desde San Pedro olvidar que sacerdotes pederastas en plenos Siglos XX y XXI fueron ocultados y protegidos por las Parroquias y Arzobispados dependientes del Vaticano, convirtiéndose en cómplices de crímenes en contra de niños y niñas inocentes. Porque el tema aquí no es que existan pedófilos, el tema es la complicidad, una abominación tratándose de niños.

No es justo subestimar a las víctimas. Muchos sacerdotes y monjas tienen sobrinos, que bien pudieran ser una víctima de abuso sexual por parte de un colega. Un colega criminal al cual no se le abre juicio ni se le excomulga si no por el contrario se le premia con un cambio de parroquia y más víctimas frescas para su lista. No es justo que la Iglesia se limite a realizar actos simbólicos de contricción, es necesario garantizar que los fieles no estarán más a merced del ocultamiento de crímenes cometidos por el clero en el mundo.

No es justo meter en un mismo saco a curitas y monjitas sacrificados, aquellos que sí lo han hecho bien llevando a cabo labores sociales en países pobres, llevando una vida de sacrificio. Si el trabajo valioso que hacen con los pobres en el mundo debe ser defendido está en sus manos pedir respeto a sus superiores y que se encarcele a los culpables. La Iglesia católica ganaría más fieles y renovaría el respeto de muchos si el Papa en un acto sin precedentes expulsa a culpables y los entrega a la Ley, investiga y reconoce sus faltas dimitiendo él mismo y poniéndose a las órdenes de la justicia del vaticano y de los tribunales que corresponda.

No es justo que los fieles se hagan la vista gorda. Aquellos padres con hijos en Colegios Católicos pueden y deben solicitar explicaciones, están sus hijos seguros?. Si les preocupa conocer el pasado de un profesor de matemáticas laico porqué no el de un sacerdote?.

No es justo, pero sigue pasando…

Cuando la Iglesia Católica se renueve estaré atenta, puede que nunca vea ese día, mientras no olvido películas como Jesús de Nazareth en estos días y el resto sigo entrando a las Iglesias más que nada por tomar fotos, si ustedes me entienden.